Michael Laudrup parece haber enterrado el hacha de guerra, al menos de
momento. El técnico danés protagonizó ayer una rueda de prensa mucho
más comedida que la del 2 de septiembre, cuando sus iracundas críticas
contra la planificación deportiva de Llorenç Serra Ferrer abrieron una
grave crisis en el club.
El entrenador trató de desviar toda la
atención al encuentro de mañana contra el Betis, pero demostró que sigue
cargado de reproches cuando fue preguntado si Marvin Ogunjimi es de su
gusto. "¿Quién?", respondió Laudrup en primera instancia. Ante la
insistencia del periodista, el danés se extendió algo más en la
respuesta, pero sin apenas disimular su enfado. "Yo no tengo noticias de
lo que pasará, me parece que se va a quedar allí. No puede jugar contra
el Betis, así que no es tema de esta rueda de prensa", sentenció el
preparador mallorquinista.
Nada más empezar su comparecencia,
advirtió de que esta vez iba a morderse la lengua. "Ha sido una semana
muy movida, pero cada cosa en su momento y ahora ha llegado el momento
de hablar de lo más importante, de los futbolistas. He dicho lo mío y me
he prometido a mí mismo que no voy a hablar mas de Serra Ferrer. Esto
incluye el caso Ogunjimi. Quiero centrarme, y llevo ya unos días
centrado en el equipo. Y ahora eso es lo importante", subrayó el danés.
"Es
muy difícil centrarse en varias cosas y es inevitable que cuando
piensas mucho en algo acabes desviando la concentración. Y debo estar
concentrado en el equipo, así que no voy a hablar de esos temas", siguió
diciendo a modo de justificación.
Laudrup se felicitó por el apoyo
que le han brindado los futbolistas cuando sus críticas a Serra Ferrer
le dejaron en una situación más que complicada. "Un entrenador es su
equipo, ellos siempre son lo más importante en cualquier club de fútbol.
Y para cualquier entrenador es importante que haya un buen grupo, con
una buena relación y un respeto entre ambas partes. Eso está por encima
del bien y del mal, en los momentos buenos y en los malos. El grupo
siempre ha estado muy unido. Ellos saben dónde me tienen y yo sé dónde
les tengo a ellos", valoró el preparador bermellón.
El danés advirtió
de la dificultad que entraña el partido de mañana contra el Betis.
"Será un domingo muy caliente en Sevilla. Por la temperatura que hará a
la hora del partido y por el calor de la gente de allí. La afición
querrá ver el primer partido de su equipo en Primera. Van a animar
mucho, nos espera una mañana difícil", alertó el danés.
Asimismo,
Laudrup aprovechó para criticar la hora del choque, las doce de la
mañana: "La verdad es que no entiendo muy bien lo de los horarios. Se
puede jugar a las doce en noviembre o diciembre, no ahora. Lo mismo a
las diez de la noche en enero, cuando hay que llevarte algo más que el
abrigo. Pero el dinero manda en el fútbol y hay que aceptar ciertas
cosas", lamentó.
El danés está obligado a realizar cambios en el once
titular respecto al equipo que salió de inicio ante el Espanyol. "Uno
es obvio, De Guzmán no creo que pueda jugar. Y tenemos la duda de Nsue.
Pereira no jugará, pero lo llevaremos a Sevilla para integrarle en el
grupo porque ha estado mucho tiempo fuera", dijo el entrenador rojillo,
quien aventuró que Tomás Pina será titular: "Tengo mucha confianza en
él. Ya al final de la pasada temporada mejoró mucho, era uno de los
mejores a pesar de que el equipo iba hacia abajo. Claro, una cosa es
jugar 25 minutos y otras de inicio. Pero es muy probable que salga de
titular".
El canterano sustituirá al lesionado Pep Lluís Martí. Otra
opción para la medular es Tissone, pero Laudrup dijo que no será
titular. "Se entrena muy bien, pero hay que darle tiempo. No jugará de
inicio pero está ahí. Tenemos que enseñarle cómo jugamos y lo que
esperamos de él", sentenció Laudrup.
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